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Familias sobreprotectoras

A menudo se considera que detrás de un niño o un adolescente problemático existe una carencia afectiva, sin embargo es en las familias hiperprotectoras donde encontramos mayores dificultades relacionales. 

Los padres sobreprotectores suelen interaccionar de la siguiente forma:

Tienden a sustituir a los hijos haciéndoles la vida más fácil; suelen intervenir inmediatamente ante cualquier dificultad del hijo; con el fin de anticiparse a los posibles problemas de los hijos, suelen controlar sus vidas de forma sistemática; son padres preocupados siempre por la salud física, el éxito escolar, la alimentación…todo lo que se refiera a sus hijos.

Cuando el hijo tiene actitudes inconvenientes, estos padres suelen reaccionar reprochando, sin actuar con firmeza o de forma resolutiva.

En este escenario las normas suelen ser cambiantes y muy flexibles, y los hijos son complacidos rápidamente por miedo a que sufran o se enfaden.

 Detrás de todas estas acciones hay un mensaje que los padres quieren enviar: “ Te quiero y te protejo”, sin embargo, sin ser conscientes, hay otro mensaje que les llega de forma mucho más potente y dice:  “Lo hago por ti, porque tu no vas a saber hacerlo”.

Debido a esto, los mensajes educativos a los hijos en este modelo de familia suelen ser:

Puedo evitar afrontar consecuencias punibles; mis padres solucionan todo, yo tengo los derechos y puedo evitar responsabilidades. Tengo derecho a que me regalen y me premien…

Como consecuencia encontramos:

Hijos dependientes de los padres, con bajo nivel de tolerancia a la frustración y poca o nula responsabilidad. A menudo estos niños tendrán dificultades para relacionarse con sus iguales y pueden tener dificultades asimismo para adaptarse en diferentes entornos.

Entonces, la hiperprotección es una sencilla manera de construir personas inseguras, miedosas y agresivas, ¿verdad?

Si te reconoces en la descripción y temes que eso suceda, aprovecha ese miedo para boicotear paso a paso esta manera de hacer y puedes utilizar la siguiente estrategia: encuentra una pequeña dificultad diaria que tus hijos deberán resolver y así les ayudarás a que se conviertan en adultos capaces y seguros.

 

“Nosotros, la madre y el padre, le damos todo a nuestros hijos, sacrificándolo todo por ellos, incluyendo nuestra propia felicidad». Este es el peor regalo que los padres pueden hacer al niño.

Anton Makarenko

 

Puedes leer más artículos relacionados en nuestro BLOG: http://bit.ly/ACCIOblog

También puedes ver un breve video en:  https://youtu.be/3HEUO_Qq_j8

 

Esperamos que este artículo te haya ayudado.

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*Foto de Brian Gordillo en Unsplash

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