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CORONAVIRUS Y CUARENTENA EN FAMILIA

Consecuencias de la cuarentena, ¿Puede afectar a nuestros hijos?

Cuarentena implica cambiar totalmente nuestros hábitos y costumbres. Significa, en el caso del Coronavirus, Aislamiento.

Los seres humanos somos básicamente animales sociales. Nos movemos en grupo; nuestro grupo base es la familia, luego están los círculos sociales: las amistades y los colegas en el colegio o en el trabajo. Además tenemos referentes en los que nos miramos o proyectamos: los personajes públicos actuales, o personajes del pasado con los que nos podemos identificar a través de sus ideas, pensamientos, arte o música.

Nuestra actividad social se ve rota en gran parte por el aislamiento. Tenemos la tecnología que nos ayuda a comunicarnos, pero nos falta algo importante también para nosotros: el contacto físico a través el que reforzamos lo que sentimos hacia el otro.

Es de vital importancia para superar esta pandemia del Coronavirus permanecer aislados, a pesar de que está demostrado por estudios fehacientes publicados en la revista “The Lancet” (Infocop 17/03/20), que las personas que han estado en cuarentena con aislamiento son más propensas a sufrir en el futuro síntomas asociados a estrés por trauma: Confusión, rabia, ansiedad, miedo..Son síntomas del estrés traumático.

¿Qué pasa con los niños? ¿Son susceptibles ellos de verse afectados en el futuro por problemas de ansiedad, dificultades para dormir o cambios de humor que antes no tenían?¿Cómo influye este aislamiento en ellos?

Está demostrado que los niños que han estado en cuarentena, son cuatro veces más propensos de padecer estas alteraciones que los que no lo han sido.

El objetivo de este escrito es dar cuatro pinceladas para que los padres, o cuidadores, puedan prevenir futuras alteraciones emocionales en los niños.

  1. Observar los cambios en las conductas o el humor en los niños; si sucede de forma puntual, no hay que preocuparse; si el cambio se mantiene en el tiempo, hay que hablar con el niño y escucharle porque seguramente es ansiedad lo que ha provocado ese cambio.
  2. Vigilar la información que recibe y evitar la sobreinformación. Evitar hablar continuamente del mismo tema, trasladando al niño la ansiedad que estamos sufriendo nosotros.
  3. Reflexionar con ellos la situación; las desventajas que tiene para ellos y para vosotros, pero también las ventajas. Hay que enseñarles lo positivo, lo que vamos a ganar todos con esta experiencia única, que es obligada y no deseada, pero que permite estar juntas a las familias, jugar con los padres, divertirse con ellos creando, planeando y organizando los días. Hacer además un poco de introspección los padres con los niños, haciéndoles conscientes de qué es lo que sienten, y porqué lo sienten; de que el miedo que sienten es normal, porque estamos viviendo una situación totalmente atípica.
  4. Hablar sobre el final de la cuarentena. Explicar que esto tiene un final, y manifestar lo que hará la familia cuando esto del coronavirus se termine. Darles seguridad para el futuro, seguridad que solamente los padres pueden dar. Los niños tienen que ver siempre la luz al final del túnel. 
  5. Mantener a través de la tecnología los contactos con los familiares y los colegas del colegio, deporte, o de donde sea que compartan actividades.
  6. En casa, mantener y respetar espacios individuales para cada uno, espacios con los padres y, si hay hermanos, espacio con ellos. 
  7. Se puede construir con los niños un “lugar de relajación”, con sus objetos queridos, en donde se pueden retirar cada vez que lo necesiten.

Para terminar, quiero comentar que los niños son un espejo de los adultos con quienes conviven, porque de ello depende su bienestar y supervivencia. Por esta razón, el niño sintoniza siempre con el adulto que lo cuida: si el adulto se muestra ansioso y preocupado, el niño conecta con eso y comenzará a dar los mismos síntomas, aunque los manifestará de forma diferente. 

El último consejo para los adultos que tienen a su cargo niños: actuar “como si” no estuvieran ansiosos. Evidentemente sentimos ansiedad porque los momentos que estamos viviendo son extraños, nuevos e inseguros, es normal estar nervioso y preocupado, pero hay que hacer un poco de teatro cuando estáis con niños, es vuestra responsabilidad como referentes que sois de los futuros adultos.  

 

Photo by Kelly Sikkema

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